martes, 15 de octubre de 2013
De qué hablamos cuando hablamos de seguridad de la información?
El manejo de información plantea diversos desafíos que normalmente se agrupan bajo el término de "seguridad". Uno enseguida los asocia con los sistemas informáticos, pero es interesante tener presente que existen desde tiempos inmemoriales. Veamos ejemplos según una clasificación habitual. a) Confidencialidad: impedir el acceso a personas no autorizadas (pergaminos bajo llave). b) Autenticación: determinar quién es el interlocutor antes de revelarle información (documento de identidad). c) No repudio: cómo impedir que una persona niegue su participación o connivencia respecto de un documento (firmas manuscritas, sello real). d) Control de integridad: cómo asegurarse de que cierta información es genuina y no fue modificada.
Ahora bien, es indudable que con la llegada de la era digital, los riesgos que todos estos problemas conllevan se han visto exacerbados. Considere la posibilidad de robar información (ejemplo de confidencialidad). Otrora esto implicaba hacerse de papeles, biblioratos, documentos, y buscar la forma de sacarlos inadvertidamente. Hoy en día un pen drive o un celular pueden llevarse una cantidad de datos millones de veces más grande sin llamar la atención. Más aún, puede hacerse de modo 100% invisible si es a través de internet, la red inalámbrica de la empresa o cualquier otro medio electrónico de comunicación. También estamos peor en cuanto al tiempo necesario para copiar información. Lo que antes era memorizar, copia a mano o fotocopiar, ahora implica esperar solo unos segundos para llevarse varios GB de datos. Y tomar unas fotografías es muy fácil y discreto con un celular.
De todo, menos glamorosa
Los esfuerzos e inversiones en seguridad tienen un problema congénito: no son glamorosos, no lucen, no se notan. Como la limpieza. Más aún, son hasta algo molestos. Piense en cómo enlentece su Windows el antivirus, el fastidio de las contraseñas que vencen, los protocolos de seguridad para embarcar en los aeropuertos, etc. Gastar en más seguridad suena poco sexy cuando el mismo dinero se puede destinar a promocionar mejor los productos, mejorar su calidad, innovar o desarrollar un canal. Habitualmente se percibe a la seguridad como algo que "los de TI nos deben proporcionar". La combinación de presiones que otras gerencias ejercen sobre el departamento de TI para agregar valor y la dedicación frecuente a "apagar incendios" de dicho departamento forman el caldo de cultivo perfecto para las fallas de seguridad.
No es un problema de TI
Las graves consecuencias potenciales de los problemas mencionados justifican a priori que la seguridad deba ser una preocupación de todas las gerencias y no solamente "una cuestión para los de TI". Que se preste la atención debida a estos asuntos no es algo que se dé por sí solo. La recomendación básica es que exista un responsable bien establecido, que no necesariamente tiene que ser un profesional de TI. Por supuesto que es necesario involucrar a los expertos para conocer las nuevas amenazas y las formas de enfrentarlas, pero tan importante como esto es comprender cómo pueden afectar al negocio para así determinar cuánto y dónde es conveniente invertir. Hay tres fases básicas de la gestión de la seguridad, que se recomienda repasar periódicamente. Sus aspectos técnicos están muy estudiados y estandarizados mediante normas, certificaciones y buenas prácticas; lo más difícil es la ponderación de los efectos para el negocio y las inversiones consecuentes, para lo cual se requiere profundo conocimiento de la empresa en cuestión. Las fases son: a) Evaluación de riesgos: entender cuáles son las fallas que pueden darse y cómo afectarían al negocio. b) Análisis de riesgos: cuantificar de algún modo el impacto negativo para el negocio que puede tener cada una de las fallas anteriores. c) Mitigación de riesgos: definir las respuestas adecuadas para las amenazas identificadas; es decir, buscar el mejor compromiso entre el grado de seguridad que se alcanza y el costo total de lograrlo, teniendo en cuenta el impacto negativo que las amenazas tendrían de materializarse.
El factor humano Más sobre
Wikileaks
Habitualmente se dedica mucho esfuerzo a los problemas de orden más técnico, como prepararse contra ataques de negación de servicio, hackers, intentos de adivinar contraseñas, criptografía, dispositivos que bloquean tráfico considerado improductivo, innecesario o peligroso, protección contra software maligno (virus, spyware, malware en general) y un largo etcétera. Pero en la práctica, y abunda la evidencia, los problemas vienen más por el lado de las personas. Tanto por el uso negligente de los recursos como por actos malintencionados, y es llamativa la poca atención relativa que se pone a esta clase de riesgos (¿no le vienen a la mente casos como el de Wikileaks y Snowden?). Este desbalance obedece a que a) es más fácil tratar con lo técnico que con lo humano; b) particularmente si esta responsabilidad recae "en los de TI"; c) prevenir los ataques internos refiere mucho a la cultura, clima organizacional, prácticas de RR.HH., en definitiva asuntos muy complejos y discrecionales. En línea con esto y a modo de recomendación, puedo decir que los mejores planes de seguridad que he visto implementados dividen la participación entre profesionales de TI y de la dirección de RR.HH.
jueves, 10 de octubre de 2013
Cómo superar el miedo a las críticas de los demás
¿Hasta qué punto te afectan las críticas de los que te rodean? O peor, el miedo a que se den... Me escriben muchas personas diciéndome que les encantaría poner su propio negocio o hacer un cambio importante en su trayectoria profesional pero que les da mucho miedo que les critiquen. ¿Te suena?
No nos vamos a engañar, a todos nos gusta caer bien y que alaben lo que hacemos y no queremos que nos critiquen, eso es normal y no estás sola. Eso sí, una cosa es que te afecte algo y otra que te paralice completamente.
El miedo a las críticas, que no es otra cosa que el miedo al qué dirán, a lo que opinen los demás, suele aparecer cuando quieres hacer algo que es radicalmente distinto de lo que haces ahora (como dejar tu carrera científica para ser coach) y que va a implicar muchos comentarios.
Aquí está involucrada la importancia que le des al estatus y es que, nos guste o no, hay algunas profesiones que son más valoradas que otras socialmente y en función de la importancia que le des a eso te va a afectar más o menos lo que piensen los demás.
Otra opción es que tengas miedo del qué dirán si las cosas no salen bien. El típico "si ya lo sabía yo, es que le faltan dos dedos de frente", "pero a quién se le ocurre", etc.
¿Con cuál te identificas?
Seguro que conoces el famoso cuento de las ranas que estaban subiendo a un árbol mientras a su alrededor se reunían sus compañeras comentando lo locas que estaban y que se creían, etc. Las ranitas que subían fueron cayendo una a una, excepto una, que logró subir hasta arriba del todo. ¿Por qué? Porque estaba sorda y no podía oír los comentarios de las que estaban abajo.
Yo le añadiría al cuento una segunda ranita triunfadora, que oía los comentarios y pensaba "¿Ah, sí? Te vas a enterar de quien soy yo, me vas a decir tu a mi lo que puedo o no hacer".
Hay muchas personas que tienen la suerte de tomar las críticas como motivación, de usar el enfado o indignación como motor para hacer lo que quieren con más ahínco, o que simplemente hacen oídos sordos a los comentarios de los demás; pero si ese no es tu caso y el miedo a las críticas está haciendo que lleves una vida que no quieres, esto te puede ayudar:
Cada vez que alguien te haga un comentario negativo piensa para ti "eso es lo que tu piensas, yo no estoy de acuerdo" y te haces la sorda o cambias de tema.
El miedo a las críticas puede suponer una falta de seguridad en ti misma o de autoestima, busca ayuda en ese tema. Cuando estás convencida de que haces lo que de verdad quieres no dejas que las críticas de los demás te paren.
No comentes tus intenciones hasta que no te sientas más segura. A veces necesitas que pase un tiempo para sentirte más confiada y que te de igual lo que piensen los demás. Mientras ese momento llega no des muchos detalles si no quieres.
Aléjate de personas que solo saben malmeter y criticar. Una cosa es la crítica constructiva, que te ayuda a crecer y mejorar (aunque duela un poco), y otra la crítica descarnada y con mala idea. Aléjate de ese tipo de personas y rodeate de gente que te apoye y te anime, que no quiere decir que te den siempre la razón, pero que al menos te apoyen. Ya sé que a veces esa persona es un familiar cercano y que no es nada fácil, y no te digo que rompas la relación con ella, solo que no le comentes los detalles o que, si te preguntan, digas que todo va bien y cambies de tema.
No le des importancia a las críticas de las personas que no saben de lo que hablan. Esto para mi es fundamental. Decide ya a quién vas a hacer caso y a quién no. Porque a la gente le encanta dar consejos aunque no tenga ni idea de lo que está hablando. Escucha a alguien que tenga experiencia en tu situación. Si tienes un negocio y te empiezan a dar consejos personas que no saben nada de negocios, pues les agradeces la intención pero lo que te interesa es la gente que sabe de lo que habla. Si estuvieras enferma, irías al médico, ¿no? ¿O harías caso a la vecina que te recomienda unas pastillas que le fueron muy bien sin tener ni idea de si a ti te irían bien o no? (Si lo haces, no deberías porque estás poniendo en peligro tu salud). No es necesario ser prepotente, siempre está bien tener en cuenta las ideas de personas de otros campos porque te pueden abrir los ojos a ciertas cosas que no habías considerado. Eso es una cosa y otra dejar que alguien que no sabe nada de lo que tu haces te diga que haces bien o mal.
Ten en cuenta que siempre te van a criticar por una cosa o por otra, si haces porque haces y si no porque no, pero recuerda que es tu vida. Cuando tengas 90 años, ¿qué vas a pensar de este momento? Si te van a criticar, por lo menos que lo hagan por algo que de verdad te apetece hacer.
¿Sabes qué? Es muy fácil estar abajo quejándote y amargando a los que intentan subir, lo difícil es atreverte a subir al árbol.
sábado, 5 de octubre de 2013
Como anticiparse a los cambios y detectar oportunidades de negocios
Oímos hablar constantemente de que hay que ser innovadores, actuar rápidamente, reaccionar antes que tus competidores, estudiar a los clientes para ver como evolucionan sus gustos y comportamiento, analizar nuestra cadena de valor para eliminar procesos ineficientes o directamente cambiar nuestra posición en la misma, etc.
Pero como puedo yo que trabajo en una pequeña o mediana empresa tener en cuenta estos cambios ya que no dispongo de un departamento encargado de llevar a cabo dicha tarea, subcontratarlo tampoco me ayudaría mucho pues quien mejor que la gente que trabaja en la empresa para detectar estos cambios.
Para poder analizar nuestra actividad, mercado o sector debemos empezar por fijar unos indicadores de comportamiento de dicha actividad, mercado o sector, para cuando se empiece a mover alguno de los puntos que construyen nuestros indicadores podamos detectar que algo se está moviendo a nuestro alrededor, por tanto habrá que profundizar en el tema y analizar si constituye una oportunidad para nosotros. Disponemos de una gran cantidad de datos, estos los debemos transformar en información, que sea útil para nuestro negocio, debemos analizarla para poder detectar las oportunidades y liderar cualquier cambio que se este produciendo.
El mercado está haciendo que las empresas que se anticipan al resto cogen una ventaja que muchas veces puede resultar decisiva sobre las que se incorporan a continuación, existen multitud de casos llamativos Amazon, Cisco, ebay, Oracle….
Una vez conocidos los principales indicadores a tener en cuenta para detectar cambios en el mercado, por supuesto debemos analizar cuáles afectan a nuestro negocio, pues la influencia variara según el tipo de negocio, el tipo de productos o servicios, el sector a que pertenezca, etc., podremos realizar el análisis sobre nuestro negocio, este análisis debe ser estático, pues los cambios del entorno pueden obligarnos a incorporar algún nuevo indicador o prescindir de alguno de los establecidos. También gracias a estos indicadores podremos analizar los modelos de negocio de éxito actuales y pasados, y los factores que contribuyen más decisivamente al éxito de una empresa.
La planificación tradicional, con un análisis estática ha dejado de ser efectiva, ya que las condiciones que nos rodean cambian constantemente, son dinámicas, y debemos saber adaptarnos a las características del ecosistema empresarial en que se desenvuelve la empresa. Debemos tener presente los recursos de que disponemos, y considerar con la mayor información y conocimiento de la actualidad, las decisiones que harán que nuestra estrategia tome un camino acertado o no, es decir, definir campos de actuación, como buscar un nuevo perfil de usuarios, si debemos luchar por nuevas parcelas de mercado, si será rentable, perfilar las características de nuestra campaña de marketing, a partir del precio, la calidad, el valor añadido, la marca, etc.
Puede dar lugar incluso que los cambios que tengan lugar sean tan drásticos que nos lleve a diseñar o reinventar nuestro modelo de negocio. Algo que cada vez ocurre con más frecuencia a medida que evolucionan con mayor rapidez la tecnología y las posibilidades que facilita Internet para variar la forma de hacer negocios.
Un ejemplo de una empresa que ha sabido reconocer como se producían cambios en los indicadores básicos de su negocio ha sido Dell, quien ha aprovechado el desarrollo de un nuevo canal, como es Internet para lanzarse a conquistar el mercado de las pymes, además ha aprovechado las nuevas tecnologías para modificar la cadena de valor en este sector, ya que Dell se encuentra conectada a sus proveedores y atiende a sus clientes directamente a través de una plataforma tecnológica con soporte en Internet, esto le ha permitido desarrollar con éxito una nueva forma de hacer negocios, con un modelo de venta basado en la web, lo que le permite llegar más fácilmente a sus clientes y atenderlos de forma personalizada y en tiempo real. En este proceso de negocio han desaparecido una parte importante de la anterior cadena de valor, los distribuidores.
Igual ocurre con multitud de empresas que gracias a las nuevas herramientas que facilita Internet están logrando cambiar su posición en el mercado, al haber detectado cambios y consiguen mejorar lo establecido hasta ese momento en el mercado.
Un ejemplo de un sector donde están cambiando varios de sus indicadores es la de servicios de consultoría en tecnologías de la información a las pymes. Ya no llega con aportar una solución informática a una empresa, colocar un conjunto de ordenadores en red que permita el trabajo en grupo, se demandan soluciones que faciliten a la empresa la gestión de la misma y de sus distintos procesos de negocio. Además el nuevo entorno, con la revolución de Internet, los marketplaces, etc. exigen adaptarse a estos nuevos canales ya que influyen en su cadena de valor, desde el suministro de materias primas, productos acabados, proveedores, pasando por la gestión del capital intelectual, aprovechar el conocimiento existente en los empleados de la empresa, hasta el trato directo con los clientes, la segmentación de los mismos por perfiles y un trato personalizado.
Con todo esto las PYMES necesitan cambiar y agregar valor a su negocio aprovechando los cambios que se están produciendo. Las empresas que antes reaccionen y se posicionen tendrán mucho ganado para liderar este segmento en el futuro.
Puede que en estos momentos el lector de este artículo se encuadre en una actividad donde varios de los indicadores aquí señalados estén empezando a dar señales de que algo esta cambiando, nuevos intermediaros, fallo de planteamientos convencionales, su estrategia ya no es tan eficaz para resolver problemas, crear nuevas formas de satisfacer necesidades, cambios en un segmento de clientes, nuevas estrategias de marketing, aprovechas las ideas y experiencias de los mejores clientes, etc. vale la pena reflexionar un momento sobre este tema, tal vez a tu alrededor se están generando nuevas oportunidades de negocio, revisa tus indicadores, tal vez consigas detectarlas y ponerlas en marcha.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Si no conseguimos inversión para emprender, ¿qué hacemos?
No es la primera, ni la última vez que nuevos emprendedores se acercan en eventos y reuniones para formularme est pregunta con la necesidad de encontrar una respuesta rápida, precisa y correcta para poder avanzar con sus sueños.
Lamentablemente, todo comienza por una publicidad que nos fue presentada por los medios masivos (televisión, radio, noticias, etc), donde grandes referentes del mercado emprendedor "iconos" (Facebook, AirBnB, Twitter, etc) se caracterizan como punto de partida inicial en levantar grandes rondas millonarias de inversión.
A través de nuestra experiencia, luego de 5 años trabajando en nuestro proyecto emprendedor basado en un servicio de comparación online, donde para empezar, cometimos el mismo error, perdiendo meses en busca de inversores, cuando en realidad el foco y el esfuerzo debería haber sido totalmente distinto, nos gustaría compartir a continuación el aprendizaje concreto.
1) El núcleo para dar el primer paso.
Nosotros también pensábamos que necesitábamos inversión externa para poder comenzar, porque claro está que siempre el objetivo es pensar en grande. En conclusión, si vamos a pensar en grande, necesitamos inversión.
Nada más alejado de la realidad, en algún punto, todos comenzaron de cero, desde lo más pequeño y este es el momento para hacerlo con la crisis económica y financiera actual. Incluso las compañías más grandes del mundo (Google, Yahoo, etc), en algún momento fueron pequeñas.
La gran mayoría de los emprendedores no tenemos el acceso, por una razón u otra, a business angels o capital de riesgo, sin embargo, bajo ningún punto de vista, esto puede ser la causa de fracaso para nuestro startup.
Ante este escenario, el comienzo debe ser bajo la metodología de desarrollar un Producto Mínimo Viable e ir iterando con el tiempo a partir de nuestros propios clientes. Es cierto, no va a ser con un crecimiento quizás exponencial como lo puede hacer un startup con capital de riesgo, pero sin duda alguna, es el camino correcto.
¿Cómo trabajamos con esta metodología? Lo principal es desarrollar nuestro servicio online para que pueda brindar la funcionalidad básica necesaria. No se deben tener en cuenta para dar los primeros pasos, el diseño, las funcionalidades extras que nuestro sistema puede brindar o cualquier otro aspecto adicional. Lo más importante, es enfocarnos en los elementos clave para que nuestro servicio funcione en las manos del cliente. Nada más.
Sin ir más lejos, bajemos esto a tierra y veamos como Google comenzó. A través de un trabajo para la universidad, sin inversión ya que era solo un trabajo educacional, diseñaron la funcionalidad básica de búsqueda, un campo para ingresar las palabras y nada más. El funcionamiento era el diferencial, no otros aspectos externos. Incluso, si recuerdan, en esa época había muchísimas competencia de buscadores liderados por AltaVista, quienes tenían no algunos millones, sino cientos de millones para invertir en recursos humanos, marketing, etc. Sin embargo, para dar los primeros pasos el diferencial fue la calidad del servicio ofrecido y los emprendedores, no la inversión.
Para mayor detalle, siempre me gusta recomendar el libro de Eric Ries, The Lean Startup. Sin embargo, no hay nada mejor que la implementación y la experiencia de cada uno emprendiendo, salir afuera y aprender en el camino mientras uno construye, es impagable y no se aprende con guías, tutoriales ni videos online.
2) El camino
Una vez que tenemos desarrollado el Producto Mínimo Viable en función a nuestra idea original, ahora sí es el momento para avanzar.
Si no disponemos de capital de inversión, un gran error sería guiarnos por nuestras ideas de que "podría" ser lo indicado para el cliente. En este contexto no nos podemos dar este lujo. Debemos ser lo más eficientes posible con nuestros recursos escasos de tiempo y dedicación.
Para poder llevar esto adelante, debemos salir con urgencia del frente de la computadora y juntarnos con los potenciales clientes. Ver como ellos interactúan con nuestro Producto Mínimo Viable, sin emitir opinión, simplemente observar. Este ejercicio vale oro y algo que a nosotros nos tomó meses comprender, perdiendo muchísimo tiempo y esfuerzo. Por favor, observen y comprendan cómo los usuarios usan sus productos y pregunten absolutamente todo lo necesario.
No hay nadie que sepa más que es lo que quiere y necesita nuestro cliente que él mismo.
La clave en esta etapa del emprendimiento está en crecer de la mano de nuestros clientes. Ir iterando nuestro desarrollo y las funcionalidades de nuestro emprendimiento online en relación directa con lo que los clientes demandan.
Un ejemplo concreto y real es 37Signals, software de gestión online que comenzó como un desarrollo interno de uso para los propios fundadores. Con el tiempo lo fueron mejorando con los comentarios, sugerencias y crítica de los usuarios. Finalmente se convirtió en una empresa multi-millonaria que ni Microsoft con todos los recursos "ilimitados" que tiene en su poder, pudo copiar. ¿Por qué? Porque hay algo que el dinero no pude comprar, y eso es el tiempo y la dedicación que los fundadores invierten para entender hasta el último detalle de lo que sus clientes necesitan.
3) Crecimiento Orgánico
Por último, si y solo si venimos implementando los dos pasos anteriores con éxito, vamos a ver cómo comienza a generarse un crecimiento en nuestros clientes de forma orgánica.
No en todos los modelos de negocio se puede implementar el siguiente punto que voy a mencionar, sin embargo, es para observar de cerca e intentar implementarlo debido a que el resultado es excelente.
Ante este tipo de escenario, donde emprendemos sin inversión de capital externa que va creciendo junto con sus clientes, el modelo de ingresos ideal para seguir es el modelo de Suscripción.
Este modelo es la clave para el crecimiento y la vida a largo plazo en el éxito de nuestro emprendimiento. Permite tener visibilidad e ir creciendo orgánicamente paso a paso en la dirección correcta. El modelo consiste en cobrar pequeñas sumas de dinero de forma recurrente a los clientes por usar los servicios que les brindamos.
Un ejemplo claro sería que Microsoft venda el nuevo Windows a través de suscripción, es decir, cobrándonos todos los meses por su uso unos u$s 10 dólares, en vez de cobrarnos u$s 450 dólares de una sola vez. De ésta forma, nos cobraría siempre 10 dólares mes a mes y tendríamos acceso no sólo al software, sino a todas las mejoras que con el tiempo le van incluyendo.
Como mencioné en el punto anterior, 37Signals implementa este modelo de monetización. También lo hace Mixergy (fuente de recursos de educación para startups), Treehouse (para aprender diseño web y programación online), PowToon (generador de presentaciones online para negocios), SEOMOZ (software para implementar SEO) o Understand (educación médica por Internet) entre muchísimos otras emprendimientos, empresas e industrias.
A propósito, nombré la mayor cantidad de proyectos emprendedores que tengo a mano para poder mostrar como este modelo de ingresos por "Suscripciones" es totalmente válido y es clave para formar grandes compañías comenzando sin inversión externa, sólo con nuestros propios recursos, desde pequeños desarrollando la funcionalidad básica necesaria, luego iterando y creciendo con nuestros clientes, de la mano de sus pagos mensuales por nuestros servicios.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
3 grandes miedos de las pymes ante las redes sociales y cómo vencerlos
El número de pymes y negocios locales que apuestan por las redes sociales en España es cada vez mayor y ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. Según datos de febrero de 2013 , un 55% de las pymes españolas están usando las redes sociales de manera profesional, pero aún hay un porcentaje elevado de empresarios que son reacios a iniciar su actividad en plataformas como Facebook, Twitter o Foursquare para ayudar a su empresa o su negocio.
A lo largo de estos últimos años he hablado con distintos empresarios y propietarios de negocios sobre esta resistencia a iniciarse en el mundo del Social Media , y muchos de los motivos que he escuchado están relacionados con el miedo a iniciar una actividad que desconocen o que piensan que les puede reportar más inconvenientes que ventajas.
Es comprensible, cuando tienes un negocio quieres que todo esté bajo control y es natural ser prudente ante los cambios. A todos nos cuesta trabajo cambiar cuando algo está funcionando más o menos bien, ... como dice el dicho popular: "Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?".
Pero estamos en una época en la que es necesario innovar y adaptarse al entorno tan cambiante que nos ha tocado vivir, más aún teniendo en cuenta que el gasto de los consumidores ha disminuido sensiblemente y que la supervivencia de casi cualquier proyecto empresarial se complica. Es un hecho, nos guste o no, que las redes sociales han venido para quedarse, y si nos dormimos en los laureles podemos ver incluso cómo la competencia de nuestro negocio puede adelantarse y dejarnos atrás.
Veamos a continuación cuáles son los 3 grandes miedos de las pymes y los negocios locales ante su entrada en las redes sociales y cómo puedes vencerlos:
Miedo 1.- La reputación. Si estoy en redes sociales pueden hablar mal de mí.
Éste es el mayor temor que he escuchado por parte de empresarios y propietarios de negocios: "si tengo una página de Facebook todo el mundo podría criticarme y decir cosas negativas de mi empresa". Pero la realidad es otra: los internautas son generosos y agradecidos con las pymes y los negocios locales, y habitualmente dirigen sus críticas hacia grandes empresas de sectores como la banca o la telefonía.
Es muy probable que ya se esté hablando de ti y de tu empresa en distintas redes sociales, en otras webs, blogs o foros, aunque no tengas una presencia activa en Internet. Puesto que la gente va a dialogar con otros usuarios sobre lo bueno y lo malo de tu negocio, ¿qué mejor que lo puedan hacer "en tu propia casa"? De ese modo podrás participar en la conversación, conocer directamente la opinión de tus clientes actuales y potenciales, responder a sus dudas y sus sugerencias.... En definitiva podrás crear una conversación con ellos y conseguirás la implicación de tus clientes en tu empresa o negocio. Todo esto se resume en una palabra: MEJORAR.
Es cierto que pueden aparecer "Trolls" que se dediquen a criticar a tu empresa con el único propósito de crear polémica y tratar de dañar tu imagen, pero no les tengas miedo, es fácil aprender a controlarlos .
Miedo 2.- El dinero. Estoy muy ajustado y no tengo recursos para esto.
No te voy a engañar, tener presencia en redes sociales y hacerlo bien no es gratis. Pero sí que es muy asequible, sobre todo comparando el coste con la inversión que requiere tener presencia en medios tradicionales como por ejemplo radio o prensa local.
Facebook, Twitter, Google+, Linkedin... ya sabes que todas ellas ofrecen la posibilidad de crear un perfil a coste 0 con multitud de funciones y posibilidades gratuitas. A partir de ahí, y dependiendo de tus objetivos y tu modelo de negocio, te recomiendo que hagas una modesta inversión para optimizar el uso de las redes sociales más adecuadas en tu negocio. Si necesitas ayuda, hay buenos profesionales del Social Media en tu ciudad o en tu provincia, expertos en gestionar una presencia eficaz con distintas opciones de coste.
Miedo 3.- La formación. Esto es muy complicado para mí.
A todos nos cuesta aprender a usar nuevas herramientas y nuevos aparatos que no conocemos. ¿Recuerdas cuando apareció Windows en tu vida? ¿Y qué tal te apañaste configurando los canales de tu TV digital? Para mí no fue sencillo.... siempre hay un comienzo para todo, y no hay que tener miedo a aprender cosas nuevas que te van a ayudar y sobre todo, que pueden ayudar a tu negocio .
Hay excelentes recursos de formación on-line para todos los niveles. Incluso las propias páginas web de las distintas redes sociales ofrecen tutoriales para dar los primeros pasos.
Si prefieres mejorar tus conocimientos de forma presencial, hay estupendos cursos de formación a coste muy asequible , e incluso gratuitos, impartidos por asociaciones de empresarios, sindicatos, organismos públicos, etc. La provincia de Alicante es una muestra fantástica de punto de encuentro con formadores expertos, muy activos y generosos con las pymes y negocios locales que quieren aprender a sacar el máximo partido a las redes sociales y el marketing on-line.
Quizás tras haber leído este post te sientas un poco más decidido a ser una empresa pro-activa en redes sociales. Ojalá haya conseguido, al menos, que te sientas un poquito más cerca de dar ese primer paso.
Si tienes algún otro miedo que te preocupa, cuéntamelo por favor . Estaré encantado de darte mi opinión y ayudarte a vencerlo.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Claves para evitar el "síndrome de desgaste profesional" o Burn Out
Seguro habrás oído hablar del síndrome de Burn Out y tal vez hayas escuchado que es muy frecuente en las posiciones jerárquicas de las empresas o en dueños de su propio negocio por la excesiva presión que reciben.
Si no, te cuento que también se le conoce como el "síndrome de desgaste profesional" y familiarmente se hace atribución a él como "quemarse por el trabajo" o "cabeza quemada". Este entrada está basada en el artículo de la Lic. Gabriela Turiano ¿Cómo prevenir un Síndrome de Burn Out?
Básicamente se dice que nace en respuesta a una exposición prolongada de estrés, sobrecarga laboral y tiene síntomas como cansancio excesivo, dolores de cabeza, insomnio y falta de energía. También empiezan a aparecer síntomas de comportamiento como el agotamiento emocional ("no puedo dar nada más de mí"), insatisfacción personal o laboral, pérdida del compromiso y hasta pérdida de la capacidad para disfrutar. Muchos profesionales y emprendedores ya no disfrutan de su carrera y se han convertido en esclavos de su negocio. El estrés, las urgencias, el contexto cambiante, la presión emocional de interactuar con diversos actores y diversas expectativas y los problemas económicos y financieros de sus empresas, entre otros, van dejando a estos profesionales con poco menos que energía para levantarse de la cama cada mañana para emprender el duro camino de marcar el rumbo.
Como muchas otras profesiones, una mente sana y con energía y entusiasmo es un requisito indispensable para un emprendedor. Sin ideas, sin capacidad de razonar, sin visión para tomar decisiones, no se puede hacer el trabajo.
¿Te sientes identificado con esta situación? ¿Cada día te cuesta más tu trabajo cuando antes lo disfrutabas? ¿Tienes estos síntomas de estrés constante, de nunca tener tiempo para nada y sentirte mentalmente agotado, quemado?
No hace falta llegar al extremo de ser diagnosticado con este síndrome. Pon manos a la obra ya mismo para resolver esa situación. Aquí te dejo algunas estrategias que suelo utilizar (y recomendar!) cuando siento que el estrés se adueña de mi cuerpo y comienza a salir humo de mi procesador mental:
Obtén algo de perspectiva
Antes que nada, aléjate del problema. No es escapar, es lo que se conoce como tomar perspectiva. Puedas levantarte a tomar un refrigerio, puedes ir a hablar con un colega o hacer una llamada social para conversar sobre otro tema no relacionado con el que te llevó al estado de estrés.
Si te es posible, sal de tu oficina durante un pequeño rato. Tal vez una vuelta manzana, o ir de compras por algo que estés necesitando, va a quitarte la concentración del punto que te llevó al estrés y te dará algo de descanso.
Cuando vuelvas, trata de enfocar el problema o la situación de una forma diferente a la que venías intentando.
Recuerda, en primer lugar, cuál fue tu motivación principal
Si te encuentras en una situación que te estresa tanto que estás replanteándote la base de tu negocio, no te asustes. Trata de ser objetivo y busca en tu recuerdo qué fue lo que te motivó en primer lugar.
Qué es lo que te atraía de esta profesión que hoy tienes y no puedes disfrutar. No hay nada de malo en cambiar de profesión, de trabajo, de carrera.
Pero es recomendable tener una mejor razón que una situación puntual de estrés. Tu motivación principal puede ser algo que hoy hayas olvidado por completo.
Un paseo por la memoria y recordar qué es lo que te motivó a buscar esta profesión, te devolverá el control que necesitabas y también tal vez te hará darte cuenta que tienes que tomar otras decisiones: como tomarte un día personal para adquirir perspectiva y volver con más energía, o darle prioridad a determinadas actividades de organización que estas pasando por alto porque "lo urgente tapa lo importante".
Busca ayuda
No se trata sólo de buscar un coach o un mentor, un psicólogo o un médico. Se trata de buscar ayuda en el propio ámbito profesional. Compartir la situación con un colega con quien tienes buena relación y respetas su opinión, puede darte lugar a todas estas cosas que creo que son muy fructíferas:
a) Te quitas el problema del sistema (a veces sólo hablarlo ayuda a encontrar la solución o a bajarle el "rigor emocional".
B) Escuchas la opinión de alguien a quien aprecias y respetas (y que probablemente no está tan involucrado y puede darte una idea que no se te había ocurrido).
C) También tienes la posibilidad de escuchar una crítica constructiva de esa persona que aprecias y respetas.
D) Cultivas una buena relación profesional (esa persona luego puede buscarte para obtener lo mismo de ti y te sentirás asimismo valorado y podrás darle un consejo a tu par).
E) Te sientes más conectado con alguien de tu entorno. No te sentirás solo batallando en el mercado.
Otra opción que también es muy beneficiosa es considerar a alguien de tu equipo para hacer esta "consulta profesional". Aquí lo que debes hacer es cambiar un poco el formato.
Puedes contarle la situación y pedirle su opinión (trata de evitar el componente emocional porque no deberías cargar a tu equipo con estos factores más personales).
Pregúntale cómo resolvería esta situación, cuáles serían las opciones que visualiza y qué decisión tomaría. De esta forma no sólo obtienes una respuesta honesta y diferente, sino que además puedes estar evaluando tus posibles sucesores para delegar algunas tareas que hoy te quitan mucho tiempo y no son para nada estratégicas.
Organízate
Todos tenemos decenas de cosas para hacer día a día. La diferencia entre correr todo el día detrás de las cosas y terminar el día con lo importante resuelto, está en tu organización. El consejo aquí es:
Determina qué es lo importante y enfócate en ello : qué es lo imprescindible, lo que afecta seriamente tu función o el negocio y que no puedes de ninguna manera posponer o delegar.
Aprende a delegar : no delegues la tarea, delega el objetivo a cumplir. Ahí está la clave.
Planifica todo, hasta las interrupciones : vives contestando mails? El teléfono? Tener una política de puertas abiertas no significa que tengas que tener una maquinita expendedora de números en la puerta de tu oficina para que la gente haga fila como si regalaras algo. Organízalos! Créeme, les haces también un favor a ellos, a nadie le gusta tener que esperar a su jefe que atienda a 10 personas más antes de escuchar tu situación.
Crea unas rutinas de descanso
Uno de los principales problemas que podemos llegar a tener con este síndrome es el no poder conciliar el sueño por las noches, así que habrá que intentar hacer lo posible por tener unos horarios establecidos de descanso. Aunque al principio pueda parecer que no funciona, a la larga nos ayuda a estar más relajados y poder tener menos adrenalina.
Realiza ejercicio físico
Correr, ir al gimnasio... lo que sea con tal de soltar adrenalina. La natación ayuda, pero también Pilates o Yoga, y además ayudará a nuestra espalda, que es de las partes que más sufren de nuestro cuerpo.
Dedica tiempo a una de tus aficiones
Quizá nunca tengamos tiempo para hacer algo que nos guste, como es leer, dar un paseo, visitar museos... Sacar un rato para nosotros y nuestras cosas nos puede venir bien.
Reír, al menos, una vez al día
No se trata de que nos riamos de todo sin ton ni son, sino esa risa sincera de cuando vemos algo que nos la provoca. Y no, no ha de ser una carcajada. Una risa, una sonrisa; y si es dirigida a alguien, mejor que mejor.
Respeta el horario de trabajo a rajatabla
Esto, que deberíamos hacer todos, cuando se está quemado hay que buscar que sea así, sobre todo si tenemos en cuenta el segundo punto. Si complementamos ambos y para el final del día dejamos una de las tareas que nos gusta más y que sabemos que vamos a acabar, obtendremos una pequeña satisfacción.
Plantéate pequeños retos
¿Por qué hemos de hacer esto? Porque esos pequeños retos (realizables y realistas, ojo) nos aportarán una pequeña satisfacción cuando los superemos. Y esos retos pueden ser relacionados con los anteriores puntos: hacer 30 minutos de bicicleta un día, leer un capítulo entero de un libro (ejercicio muy bueno, por cierto, para ayudar a nuestra concentración), ver una exposición antes de que la retiren...
Estos pequeños consejos nos pueden servir para poder salir del bache, y más en esta época en la que parece que todo lo que sucede a nuestro alrededor son hechos negativos en prácticamente todos los ámbitos. Y muchas veces no es necesario cambiar de trabajo, basta con reorganizarse y buscar nuevos retos.
domingo, 15 de septiembre de 2013
¿Por qué las españolas se jubilan más tarde que los hombres?
En España las mujeres se jubilan con más edad, algo que no ocurre en toda la UE.
Según un estudio de la UNED, las españolas tienen una vida laboral más corta que los hombres y jubilarse antes implicaría recibir pensiones más bajas.
Los contratos parciales, la brecha salarial o el tiempo dedicado al cuidado de los hijos influyen en que el importe de sus pensiones sea menor.
En España las mujeres se jubilan a edades más tardías que los hombres, mientras que en la mayoría de los países europeos ocurre a la inversa, es decir, ellas se jubilan antes que los varones.
Según datos de Eurostat, la media europea de la edad de jubilación femenina está en 60, 7 años, frente a los 61, 7 años de los varones. Sin embargo, en cinco países, entre los que se encuentra España, las mujeres se jubilan más tarde, algo que coincide con una tasa baja de empleo femenino. Los otros cuatro países son Francia, Finlandia, Irlanda e Italia.
"Hay mucha literatura sobe las tasas de empleo de las mujeres, pero relativamente poca sobre su jubilación, sobre todo en Europa continental", explica Jonas Radl, investigador del departamento de Sociología II de la UNED.
El sociólogo es el director de un estudio en el que concluye que las mujeres se jubilan más tarde que los hombres sobre todo porque económicamente no pueden permitirse retirarse antes.
La alta incidencia del trabajo a tiempo parcial, la brecha salarial de género o el hecho de que las carreras de muchas mujeres se vean interrumpidas durante determinados períodos debido al cuidado de los hijos influyen en que el importe de sus pensiones sea inferior al de los hombres.
"Estas circunstancias desfavorables representan un incentivo para trabajar hasta una edad más avanzada, especialmente para mujeres divorciadas o viudas, cuyas pensiones son a menudo bastante bajas", indica Radl en el estudio, publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas. Las cifras de Eurostat revelan que la edad media de jubilación de las españolas ascendió a los 63, 4 años en 2009, frente al 61, 2 de los varones.
Vidas laborales más cortas
Además de estas cifras, el sociólogo ha utilizado datos retrospectivos de un módulo especial sobre jubilaciones en la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2006.
Para medir la influencia de varias características sobre la edad de jubilación, el investigador empleó el análisis de sobrevivencia —un método procedente de la epidemiología—, con un intervalo de edad definido entre los 58 y los 65 años.
"La jubilación tardía de las mujeres es una consecuencia de que sus anteriores vidas laborales fueron más cortas", resume el investigador. El contexto actual, con el impacto de la crisis y el aumento de la edad de jubilación, perjudicará a este colectivo, aunque también al género masculino.
"Es difícil saber cuánto se agravará la futura situación económica de las mujeres en comparación con los hombres, cuya situación en la tercera edad también empeorará", concluye Radl sobre el futuro.
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